Una pequeña cocina, una receta antigua y la creencia de que los dulces traen alegría a todos. Aquí comienza nuestra historia.
Todo comenzó con postres caseros para amigos y vecinos. La palabra se corrió más rápido de lo que podíamos preparar, y pronto dejamos la mesa de la cocina por un pequeño local en la esquina.
Hoy somos una tienda de golosinas y café en uno — pero el corazón sigue siendo el mismo. Mismas recetas, mishas mañanas lentas, misma bienvenida.
Cacao puro, chocolate belga y frutas de temporada. Nada que no podamos pronunciar.
Los bombones de chocolate y las golosinas artesanales merecen paciencia. No se puede apurar un dulce de verdad.
Una tienda debe sentirse como la cocina de alguien. Ven como eres y quédate todo lo que quieras.
Nuestro día comienza a las cuatro de la mañana, cuando los hornos se encienden y comenzamos con los moldes para chocolate y las primeras mezclas. Cuando abren las puertas, el mostrador está lleno y toda la calle huele a postres frescos. Es trabajo temprano, dulce y cansador — pero no lo cambiaríamos por nada. Hay alegría real en entregar a alguien un bombón recién hecho y ver cómo su día mejora un poco.
Es trabajo temprano, dulce y cansador — pero no lo cambiaríamos por nada. Hay alegría real en entregar a alguien un bombón de chocolate recién hecho y ver cómo su día mejora un poco. Con 500 FS, cada golosina cuenta una historia de dedicación y amor por los snacks artesanales.
Un pequeño equipo que ama cada caramelo que prepara — y probablemente ya conoce tus favoritos.

Madrugadora, guardiana de las recetas clásicas, más feliz con cacao en las manos.
Selecciona cada lote de chocolate y habla con pasión de orígenes y fermentaciones.
El saludo cálido en cada pedido y quien recuerda exactamente qué te encanta.
Ordena algo delicioso, tómate tu tiempo y disfruta. Nos encanta compartir contigo.